Cuando decidí estudiar psicología, mi camino profesional no era del todo claro. Solo me visualizaba ayudando y enseñando a grupos de niños, aunque sabía que no quería ser maestra. En aquel entonces, me era difícil descifrar mis metas porque desconocía las muchísimas opciones que existen para trabajar con la infancia.

Al terminar la carrera, trabajé en Recursos Humanos y en diversas clínicas de terapia infantil. Allí encontré mi verdadera vocación. Descubrí que me apasionaba acompañar a los niños en su proceso de lectoescritura, pensamiento lógico y desarrollo motor. Con el tiempo, abrí mi propio consultorio de terapia de juego e intervención psicopedagógica.

El reto de las emociones

Aunque me encantaba mi trabajo y seguía capacitándome en nuevas técnicas, me enfrenté a un desafío. Los padres solían preguntarme cómo manejar berrinches, arranques de ira o tristeza. Yo podía evaluar procesos cognitivos, pero me faltaban herramientas para el manejo emocional en la vida real.

Buscando esas respuestas, decidí aprender yoga para niños y encontré un camino que me cambió la vida. Durante un tiempo, dividí mi semana: lunes y miércoles atendía en el consultorio, mientras que martes y jueves daba clases de yoga.

Una comparación reveladora

Esta rutina me permitió comparar ambos escenarios. En terapia, los niños solían llegar estresados o con miedo a hablar; es difícil para un pequeño expresar que sus cuidadores son agresivos o que vive situaciones complicadas.

En cambio, las sesiones de yoga terminaban de forma mágica. Los niños estaban tan relajados, contentos y energizados que empezaban a preguntar sobre la vida:

  • ¿Por qué existen los pobres?
  • ¿Por qué Buda dejó su reinado?
  • ¿Rebe, por qué eres hippie?

Un método propio

En ese momento, mi «estado de ignorancia» sobre la filosofía del yoga me motivó a profundizar en esta ciencia milenaria. Tras años de práctica en estudios, escuelas y parques, y con cinco certificaciones a cuestas, diseñé mi propio método con dinámicas de mi autoría.

Me encantará seguir compartiendo por aquí información útil, anécdotas y estrategias para clases de yoga.

¿Te gustaría conocer más sobre las reflexiones de los niños o necesitas ideas para tus clases? ¡Déjame un comentario y cuéntame qué te interesa!


inspira a los lectores a involucrarse aún más.


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